3 abril, 2017

Estoy enferma

En Psicoterapia Psicosomática consideramos que todas las enfermedades tienen, en alguna medida, un componente emocional. Esto no quiere decir que un problema emocional provoque directamente una enfermedad, ya que entonces todo el mundo estaría enfermo. Para que el cuerpo enferme, deben confluir varios factores, tales como la genética, la alimentación, el modo de vida, el entorno y un largo etcétera. Entonces, el componente emocional puede ser uno de los factores que hayan favorecido el desarrollo de una enfermedad o, más bien, impedido al organismo «defenderse» satisfactoriamente.

Más específicamente, una situación sorpresiva y traumática, vivida en soledad y a la que no se ha podido dar solución, puede llegar a provocar, a largo plazo, una enfermedad. El estrés, mantenido en el tiempo, debilita al sistema inmunitario, por lo que puede acabar acarreando problemas de salud. Una enfermedad, vivida con miedo, puede empeorar o provocar otra enfermedad. En fin, más allá de las causas de la enfermedad, la propia enfermedad puede generar un estado psicoemocional negativo para la curación.

La psicoterapia corporal psicosomática puede ser de gran apoyo en el tránsito de una enfermedad. Por un lado, se puede descubrir e integrar el posible componente emocional y, por otro lado, resulta ser un acompañamiento muy preciado para la persona enferma, quién necesita comprensión, empatía y acogimiento.